HAY UNA SOLUCIÓN

HAY UNA SOLUCIÓN
Oración de la Serenidad: Dios concédeme SERENIDAD para aceptar las cosas que no puedo cambiar… VALOR para cambiar las que puedo… y SABIDURIA para reconocer la diferencia…

11.11.11

SEXTA TRADICION:Un grupo de AA nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de A.A. a ninguna entidad o empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.

1. ¿Debemos los miembros de mi grupo y yo aportar dinero para sufragar el costo de varias camas para atención de alcohólicos en el centro Salvando al Alcohólico?

2. ¿Es bueno para un grupo alquilar un pequeño edificio para que los alcohólicos indigentes tengan donde dormir porque están en recuperación?

3. ¿Están nuestros servidores y miembros de grupo informados sobre las actividades del Comité de Área? (Estructura)

4. ¿Debería nuestro secretario de grupo servir en un comité sobre alcoholismo promovida por el gobierno como el I.A.F.A?

5. ¿Algunos alcohólicos se quedan en AA solamente si tenemos un cuarto con TV. o juego de naipes? ¿Si esto es lo necesario para pasarles el mensaje a ellos, deberíamos tener estas facilidades?



Navidad en sobriedad.
En estos días se estará formando la comisión para preparar un convivo de fin del año entre los miembros, familiares y amigos del grupo San Cristóbal. Como una tradición fuera del programa de A.A. se celebra esta actividad unos días antes de la navidad, disfrutando del tradicional tamal y rifa de recuerdos. Dando así un ambiente menos difícil para los compañeros que puedan estar pasando por un mal momento pero para todos como es costumbre los deseos son de paz y bienestar cada 24 horas.


9.11.11

Siguen las preguntas sobre cómo has practicado tus 12 Tradiciones:

QUINTA TRADICION:

Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: Llevar el mensaje al alcohólico que aun está sufriendo.


1. ¿Me auto – justifico de vez en cuando diciendo: “Yo no soy un grupo, por lo tanto, esta o aquella Tradición no es para mí?

2. ¿Estoy dispuesto a explicar firmemente a recién llegado las limitaciones de la ayuda que AA presta, aunque se enoje conmigo por no prestarle dinero?

3. ¿He propuesto o solicitado que algún compañero de AA me haga un favor especial o consideración, simplemente por ser compañero de AA?

4. ¿Estoy dispuesto al Paso Doce con el recién llegado, sin importarme con quien, o quien, o que beneficio obtendré?

5. ¿Ayudo a mi grupo en todo lo que puedo para lograr nuestro objetivo primordial que es que todos tengamos la oportunidad de practicar los 36 principios de A.A?

6. ¿Recuerdo que algunos AA’ s viejos o con muchos años pueden ser también alcohólicos que están sufriendo? ¿Trato de ayudarlos y aprender de ellos?



¿Qué es el programa de 24 horas?

El programa de las “Veinticuatro Horas” es una frase que se usa para describir el enfoque básico de A.A. al problema de permanecer sobrio. El A.A. nunca promete dejar el alcohol de por vida. Nunca hace promesas de que “mañana” no se tomará un trago. En la época en que acude a A.A. en busca de ayuda se ha dado cuenta de que, no importa lo sincero que haya sido en prometerse a sí mismo abstenerse de ingerir alcohol “en el futuro” por una u otra razón, se olvido de sus promesas y se emborrachó. Su deseo incontrolable por la bebida resultó más poderoso que sus buenas intenciones de no volver a tocar el alcohol.

El A.A. reconoce que su principal problema es mantenerse sobrio ¡Ahora!. Estas veinticuatro horas son el único período a que puede comprometerse en cuanto a la bebida concierne. Ayer ya paso. Mañana nunca llega. "Pero hoy, - dice el A.A.-, hoy no probaré alcohol. Puede ser que mañana sienta la tentación de tomar, y tal vez tome. Pero mañana es cosa de la cual me preocuparé cuando le llegue su turno. Mi problema importante es no beber alcohol durante estas veinticuatro horas”.

Junto con el programa de veinticuatro horas, A.A. le da gran importancia a tres axiomas que seguramente el recién llegado ha oído muchas veces antes de unirse a los A.A. "Poco a poco se va lejos”, "Vivir y dejar vivir” y "Haz primero lo primero”. Haciendo que estos refranes sean una base su actitud hacia los problemas de la vida cotidiana, el A.A. corriente se ayuda eficazmente en sus intentos de vivir bien sin el alcohol.

http://aaelsalvador.org/24horas.html

8.11.11

CUARTA TRADICION:
Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afectan a otros grupos, o Alcohólicos Anónimos considerado como un todo.

1. ¿Insisto en que solamente hay unas pocas maneras “correctas” de hacer las cosas en el grupo, distrito, área u otros AA? O sea como yo creo que se debe hacer y nada más.

2. ¿Considera siempre que mi grupo es el único que le da bienestar del resto de los AA? ¿Cómo los grupos vecinos? ¿Cómo los grupos de zonas alejadas? ¿Cómo los grupos de las institucionales? ¿Cómo el grupo El Salvador En Centro América?

3. ¿Censuro el comportamiento de otro miembro, o aprendo del mismo las buenas prácticas que hace?

4. ¿Tengo siempre presente que, para la gente de afuera que sabe que yo estoy en AA, yo podría hasta cierto grado, ser testimonio de nuestra grande y querida hermandad de los A.A?

5. ¿Estoy dispuesto a ayudar al recién llegado en todo lo que necesite para que tenga la misma oportunidad que tengo yo, primero de mantenerme sin beber segundo de una vez ir practicar los DOCE PASOS de A.A --- con una guía práctica para mantenerme sobrio en todos los campos posibles?

6. ¿Comparto mis conocimientos sobre la práctica de los DOCE PASOS que son las herramientas de recuperación del programa de AA con compañeros que tal vez no las conocen?

Tomado de:  Grupo Crecimiento de Vida



4.11.11

Mi vocabulario, reflejo de mi recuperación.


Mucho se habla del vocabulario que debemos utilizar cuando nos expresamos en las reuniones de AA. Existen opiniones diversas con respecto a este tema. Algunos plantean que el vocabulario responde a distintas culturas y a diferencias generacionales. Otros tienden a pensar que el podio debe ser un medio para que el alcohólico haga una catarsis y se despoje de sus cargas emocionales a través de un lenguaje “pueblerino”; que el narrar las experiencias de manera realista requiere que el vocabulario sea callejero, para así lograr mayor impacto en el que escucha. Hay quienes usan palabras y expresiones fuertes para darle énfasis a sus planteamientos.

Independientemente de las justificaciones que puedan existir para el empleo de palabras y frases vulgares al hablar, lo cierto es que el llamado que me hace el programa de AA mediante la práctica de los 12 pasos es al cambio. Estos cambios, según el programa y su literatura, son cambios de actitudes, de conducta, de mentalidad, de visión y de todo aquello asociado al mundo del alcoholismo.

Los tres primeros pasos de AA me sugieren aceptar mi incapacidad para controlar la bebida, convencerme de que sólo un Poder Superior me puede devolver el sano juicio, y que debo poner mi vida y mi voluntad al cuidado de Dios. Luego, al llegar al cuarto paso, debo evaluar mis debilidades y defectos y trabajar para eliminarlos. Entre las manifestaciones de debilidad o defectos de carácter pueden incluirse las blasfemias y el lenguaje soez. Sin la aceptación y la disposición para eliminar estos defectos, difícilmente logro reflejar la transformación que el proceso de recuperación representa. Por otra parte, un lenguaje vulgar puede ser una barrera para que la espiritualidad germine y se desarrolle en mi vida.

Como miembro agradecido de AA, debo demostrar que el programa no sólo me ha propiciado el dejar la bebida, sino que debo reflejar cambios en aquellos aspectos significativos de la vida como el amor y el respeto hacia los demás. Un cambio trascendental e imprescindible para la sobriedad es desinflar el ego y adoptar paulatinamente la humildad.

Usar palabras chocantes en mi vocabulario puede ser interpretado como falta de domesticación del ego, o como un acto de machismo, inseguridad o arrogancia. Su impacto puede ser negativo hacia los demás y para la persona que se expresa. Debo recordar siempre que las relaciones públicas de AA se realizan a través de la atracción y no la promoción, como lo establece nuestra Undécima Tradición. Por lo tanto, mi conducta, incluyendo mi manera de hablar, debe constituir un modelo a imitar por aquel que se interese en conocer el programa y lograr la sobriedad.

Según mi apreciación personal, hablar de manera vulgar, en el idioma que sea (algunos en nuestra isla optan por el inglés), puede obstaculizar la recepción de un buen historial o del mensaje de Alcohólicos Anónimos, y no es congruente con los propósitos de nuestro programa, en particular la parte espiritual, que es el máximo guardián de mi sobriedad.

Eladio M.,
Grupo La Fe de Caguas, Puerto Rico.

Extraído de: La Viña Marzo/Abril 2004
La charla de despedida del Dr. Bob


Mis buenos amigos en A.A. y de los A.A.:

Me estremezco de emoción al echar un vistazo al vasto mar de caras como éstas, con el sentimiento de que posiblemente alguna pequeña cosa que hice hace algunos años, desempeñó una parte infinitamente pequeña en hacer posible esta reunión. También me emociono mucho al pensar que todos nosotros tuvimos el mismo problema. Todos nosotros realizamos las mismas cosas. Todos nosotros obtuvimos los mismos resultados en proporción a nuestro entusiasmo, celo y apego a la perseverancia. Me perdonarán ustedes la presentación de una nota personal esta vez, al contarles que he estado en cama cinco de los últimos siete meses y no he recuperado mi fortaleza como yo quisiera, de modo que mis observaciones serán muy breves.

Hay dos o tres cosas que iluminaron mi mente sobre las que sería apropiado poner un poco de énfasis. Una es la simplicidad de nuestro programa. No la perdamos de vista y la echemos a perder con complejos freudianos y cosas que son de interés para la mente científica, pero que tienen poca relación con nuestro efectivo trabajo de A.A. Nuestros Doce Pasos, al deslizarse lentamente hacia el último, se resuelven en las palabras “Amor y Servicio”. Nosotros entendemos lo que es el amor y entendemos lo que es el servicio; así es que tengamos presente esas dos cosas.

Recordemos también, vigilar a ese descarriado miembro que es la lengua, y si deseamos utilizarla, hagámoslo con bondad, consideración y tolerancia.

Y algo más: Ninguno de nosotros estaría hoy aquí, si alguien no hubiera tomado tiempo para explicarnos las cosas, para darnos una pequeña palmada en la espalda, para llevarnos a una o dos reuniones; para llevar a cabo pequeños y numerosos actos llenos de bondad y consideración hacia nosotros. Por lo tanto, nunca adquiramos ese grado de complacencia pagada de sí misma, al punto de que no estemos dispuestos a ofrecer, o tratar de ofrecer, a nuestros menos afortunados hermanos la ayuda que ha sido tan benéfica para nosotros.


Muchas gracias.


Las breves observaciones del Dr. Bob, el domingo 3 de julio de 1950,
en la primera Convención Internacional de A.A. en Cleveland, Ohio.